Todo este sistema organizado de propaganda tenía como objetivo introducir en los ciudadanos la idea de la defensa del bien común que supuestamente los líderes de cada nación representaban. Por ello, la propaganda enfatizaba la creación de la identidad nacional, incluso en países en donde coexistían diferentes naciones y que en el periodo de post guerra aun se mantuvieron unidos hasta casi fines del siglo XX en donde en muchos de los casos se separaron.
El efecto más palpable se dio con el aparato construido por Adolph Hitler y su propagación de las ideas nacionalsocialista dentro de la población alemana. Esto permitió que el nazismo se consolide dentro de Alemania y permitió que ingresara a una de las guerras más destructivas de la historia humana. Desde el “Meim Kampf” hasta los ideales del super-hombre y la construcción de nuevas ciudades con alegorías romanas, Hitler y sus allegados supieron utilizar los medios de comunicación para difundir sus ideas y consolidarlas en la conciencia de una población que se vió engañada y manejada por los mismos medios que debieron informarles.
Fuentes de información:
Villane, Pasquale. La edad contemporánea, 1914-1945. Editorial Ariel Historia,
Eguizábal Maza, Raúl. Historia de la publicidad. Editorial Eresma & Celeste Ediciones, Madrid, 1998.
Berstein, Serge. Los Regímenes Políticos del Siglo XX. Editorial Ariel, S.A., Barcelona, 1996.

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