jueves, 18 de agosto de 2011

TRASCENDENCIA DEL CASO WATERGATE Y EL PERIODISMO DE INVESTIGACIÓN EN LOS EE.UU, EN RELACIÓN A LOS HECHOS DE CORRUPCIÓN, DESTAPADOS EN EL PERÚ POR LA PRENSA

En 1974, en Estados Unidos se produjo la renuncia de Richard Nixon a la presidencia. Tal decisión era consecuencia de uno de los casos más controvertidos que se ha dado en la historia de ese país.  Sus antecedentes se encuentran en la captura de cuatro personas que habían ingresado de forma ilegal a la Oficina de Campaña del Partido Demócrata.  Eran integrantes de la CIA y uno de ellos trabajaba directamente en el gobierno.
Luego de este escándalo, dos periodistas del Washington Post  (Carl Bernstein y Bob Woodward) iniciaron una de las más memorables investigaciones periodísticas que desencadenaron en la defenestración de Nixon. Y es que el caso no quedó en el simple allanamiento de la oficina del Partido Demócrata, sino que en el transcurso de esta investigación periodística se fueron desvelando los manejos obscuros que el gobierno realizaba con el fin de obstaculizar estas investigaciones. Pero, mucho ayudó que directamente Nixon grababa todas sus reuniones que buscaban tal fin. Tales hechos se fueron descubriendo gracias a la acción de un anónimo personaje que se conoció como “garganta profunda” quién filtraba los documentos desde el propio gobierno. De esta manera se marcó un hito en la información periodística finalizando el gobierno de Nixon en un marco lleno de corrupción y escándalos.
Referente al caso de los “vladivideos” y la caída del gobierno de Fujimori al hacer un análisis muy superficial podríamos concluir un paralelismo. Pero, desde nuestro punto de vista aquello no fue así por un simple hecho muy relacionado a la industria periodística: en el Caso Watergate el Washington Post apoyó la investigación de sus periodistas inclusive sabiendo que el caso se relacionaba directamente con Nixon. Mientras que en el Perú, el grupo de periodistas -que habían realizado la investigación sobre el papel que Vladimiro Montesinos desempeñaba en el gobierno y los actos de corrupción de las cuales se hablaban y eran un secreto a voces – vieron obstaculizado su labor por el propio medio en el que trabajaban. Después de muchas idas y venidas, Fernando Rospigliosi logra que canal 4 pase el primer video de corrupción Kouri-Montesinos. Se desencadena un escándalo, pero ello no llevó a la caída inmediata de Fujimori. Desde el gobierno y ciertos medios adictos al mismo inician una campaña para encubrir la relación que existía entre Montesinos y Fujimori y se intenta introducir la imagen de un presidente ajeno a todos estos actos de corrupción que infestaban a todos los  órganos de poder.  Fujimori llegará a dimitir transcurrido mucho tiempo después de darse a conocer la existencia de éstos videos.

  

Este caso como el de los “Petro-audios” confirmaron que ha nuestro país le falta mucho por fortalecer sus instituciones y promover la separación de poderes. La constitución así lo proclama pero en la práctica esta se ve sobrepasada por viejas prácticas patrimoniales. Incluso con referencia al sector privado en general y especialmente con los medios de comunicación sus actividades se ven mediadas por intereses egoístas del propio beneficio guiados por la lógica del “todo vale” sin medir consecuencias. Lamentablemente, en ambos hechos no todos los personajes involucrados son castigados por sus actos y si son condenados por la justicia, éstos se ven beneficiados con arrestos domiciliaros y otras argucias más.

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